Le Mans "Aquí vivía yo" (1998)


Canción de todo va mal

Todo va mal
El fin del siglo, el fin del mundo
Quién me lo va a negar
Basta mirar
Y tener los ojos bien abiertos


Buenos días corazón

Buenos días corazón
¿Cómo de triste estás hoy?
¿Te has levantado bien?
¿Te trata el mundo mejor?

Si me quisieras contar
por qué te sientes mal
quién te ha hecho tanto daño
que es tan profundo tu dolor
qué cosas te han pasado
que no me quieres confiar

Buenos días corazón
yo no te sé consolar
bajo un rayo de sol
me siento a oirte llorar

quién te ha hecho tanto daño
que es tan profundo tu dolor
qué cosas te han pasado
que no me hablas... corazón


El amor

El amor tal como lo veo, en mi opinión no es tan sólo la yuxtaposición de un corazón y otro corazón... eso es colateral

El amor tal como lo vives, por lo que veo yo, es sólo la concatenación de unas palabras que hablan de amor en tu discurso

Ay amor, ay perla mía, ay mi bien, ¡cuánto te quiero!

El amor que yo voy buscando, ése que no me das, tiene que ver con la intersección de un corazón y otro corazón, y un corazón y otro corazón... dos corazones son.


Aquí vivía yo

Adiós, adiós, mi vida te digo adiós
Te digo adiós, mi vida, adiós amor
Te quedarás tan solo en tu contradicción
Te quedarás tan solo en el mundo


No vino, estaba enferma o de vacaciones

Si he de dejarte de llamar
Si ya no puedo volverte a ver
Si evitas la casualidad de nuestro encuentro
Y no me hablas más
Lloraré para siempre como llueve este otoño, tormentoso
Si he de estar sin ti

Si crees que no me quieres más
Si existe quien te haga más feliz
Si sólo quieres olvidar
Que me has querido como yo a ti
Lloraré para siempre como el río que baja, silencioso
Si he de estar sin ti

En las mañanas de cielo gris
En el lluvioso atardecer
Sentada sola ante el ventanal
En las largas semanas del otoño que acaba, yo te espero tanto o más que ayer
Haga bien o mal yo te esperaré.


La princesita

Aquí encerrada estoy
Sola en mi torre
Bella princesa soy
El viento corre
No sé qué día es hoy

Sentada en el balcón
Las tardes largas son
Me aburro de bordar

Soy una linda flor
Quen en primavera
No tiene ya color
Tan lastimera
Pues se muere de amor

Suspiro en un rincón
Pues ya no sé llorar
No he visto nunca el mar


Yin-Yang

Haces bien en ser tan consecuente
Es verdad que admiro tu tesón
Pero... ¡por favor! no quiero tu amor
Me disgusta tu sentido del humor

No están mal tus muchas atenciones
Y el buen uso de darme la razón
Aunque me des faisán
no eres mi Yin y Yang
No harás que viva para ti

Haces bien en ser materialista
Pero yo no busco tu capital
Tú no eres para mí
No te diré que sí
Espero un hijo para abril


Papá Negro

La vida es tan corta, y el dinero no da para más
Sé más de un ejemplo, pero a buen seguro tú también
Siempre he querido tocar una guitarra pero no tengo talento, y además
este es mi destino, no soy fea ni soy guapa
ni siquiera tengo vida interior

Por tanto no tengo talento, y siendo así que no lo tengo, tendré que ir sola en el camino,
¿o aún no has dicho adiós?

Siempre he querido dibujar este paisaje
pero no se me da bien lo de pintar
Siempre he querido saber si tú sabías dónde ibas cuándo me dijiste adiós

Y quedo sola en el camino
La vida es corta y no te tengo
Pues ya no estás, pues ya te has ido
¿O aún no has dicho adiós?


No me abrumes, amor

No es por decirte que no llames, pero has de entender que no puedo estar así, pendiente de tu amor.
No es por decirte que me llames, pero si tú ves que es más fácil para ti lo puedes hacer.
Me quieres ya lo sé, mil veces he oído ya esa vieja canción.
Es conveniente que me llames, para así saber que las cosas marchan bien y piensas mucho en mí.
Si no me llamas yo me muero, no es exageración, necesito oir tu voz, llama de una vez
Tú no me quieres ya, no hay más explicación a tu silencio, a tu abandono, si no me llamas.


Mi novela autobiográfica

Suelo despertar con una impresión de infelicidad
me pregunto si en la realidad sólo hay ilusión pero nada más, no hay nada
No me hace ilusión la vida formal, la revolución ni el materialismo
Filosofar sobre esta vida y la de allá... ¡Qué pesadez!

Suelo despertar con una impresión de infelicidad
Si pudiera desaparecer esta desazón, si no fuera más que un mal momento
No me hace ilusión ir a trabajar a un gran almacén, ser ingeniera
Tampoco veo mi vocación en la maternidad.... ¡Qué pesadez!

Cómo puede ser tanta adversidad estorbada por pasatiempos
Pocas cosas hay nuevas bajo el sol
Y la novedad, tampoco es novedad

No me hace ilusión esto de escribir, ni de publicar, ser reconocida
Tampoco ser la guitarrista de un grupo rock... ¡Qué pesadez!


Ay, qué triste estoy!

¡Ay, qué triste estoy! ¡Quién conoce mi dolor!
Qué desolación, cuánto pesa el corazón
No sé dónde están el solaz y consuelo que acompañen tanta pena

Ay qué gran pesar, cuánta infelicidad
Qué pesada cruz me ha tocado soportar
No puedo allanar este mal
Ahogar la pesadumbre y el hastío

Triste como un mueble arrinconado
Triste como la desgracia
¡Ay, qué triste estoy!

¡Ay, qué triste estoy! Quién conoce mi dolor!
Qué desolación, cuánto pesa el corazón
No sé dónde están el solaz y consuelo que acompañen tanta pena

Ay, tanto llorar! Tanta desesperación!
¡Cuánta decepción! ¡Qué difícil es vivir!
No veo final a esta vida tan larga e insoportable
Sólo algún puente, desmesurado


Sic transit Gloria Mundi

Acabemos con nostalgias
Desconsuelos y otras penas
Con las grandes aflicciones
Desencantos y martirios
Acabemos con los puentes de desmesurada altura
Con la amargura del final