Revista Rockdelux nº157, noviembre 1998. Entrevista hecha por Víctor Lendre a Teresa Iturrioz e Ibon Errazkin.


Rockdelux- Antes que nada, me interesan los detalles de la separación: quién, cuándo, cómo y si hubo alguna discrepancia.

Teresa Iturrioz- La idea surgió de Ibon y de mí, sobre todo de Ibon, que es quien se atrevió a decirlo. Estábamos hablando de los más normal en el piso que compartimos.

Ibon Errazkin- Me gusta que los grupos duren poco. No soportaría convertirme en una costumbre para la gente.

T- A Gorka le pareció lo mejor. Peru dijo que bien y a Jone le dió un poquito más de pena. Pero bueno, aceptaron la idea.

I- Mira, a lo mejor dentro de unos años seguimos haciendo cosas. No creo que nunca vaya a dejar de hacer canciones con Teresa, y no puedo imaginar a nadie mejor que Jone para cantarlas. Pero de esto aún no hemos hablado.

T- Si volvemos será con otro nombre, otro concepto y otro tipo de música.

RDL- También me gustaría saber cuál es la aportación de los demás miembros del grupo en cuestión de arreglos, selección de temas, etc...

T- Arreglos no hacen porque en seguida se le ocurren a Ibon o a mí.

I- Al principio, en San sebastián, yo pasaba por una especie de juicios de Nuremberg tocando la guitarra delante de los cuatro para que opinaran. Pero en general eran buenos y retiraban muy pocas.

T- ¿Buenos? Estábamos encantados de que Ibon compartiera su talento con nosotros. Es normal que la gente se fije en Ibon, lo que no quita que Le Mans hubiera sido muy distinto sin cualquiera de los cinco.

RDL- Tras grabar "Saudade" parecíais realmente satisfechos del resultado. ¿Tiene eso que ver con la separación?

T- Ahora vemos ese disco un poco fallido; la baja calidad sonora desluce las canciones.

RDL- Ése es el reproche eterno: también se lo hacíais a "Le Mans".

T- Sí, ahí hubo muchos problemas. Seguramente nuestro disco más conseguido es el segundo, "Entresemana".

I- La separación no tiene que ver con estar satisfechos de nada, sino con que llegábamos a un punto peligroso: o caer en la apatía de lo nostálgico y lo "naïf" o reaccionar contra la identidad del grupo. Y tampoco era eso.

RDL- Pero el grupo ha ido a más, y tú, Ibon, dijiste hace poco que cada vez te sentías más libre a la hora de componer.

I- Al principìo teníamos muchos tabúes que hemos ido perdiendo, aunque no sabría ponerte ejemplos.

T- Yo te doy uno: rimar. ¡Aggh! Rimar iba en contra de nuestra religión. Será por esos ripios que nos espantaban de los grupos españoles, ¿no? Musicalmente, tampoco habríamos tocado fuerte los platos de la batería. Nos parecía rock.

I- Éramos fundamentalistas de la canción de un minuto y medio, yo sólo nos fuimos abriendo al escuchar a Vainica Doble, que son nuestra mayor influencia y el grupo más atrevido del mundo.

T- Antes no poníamos "te quiero mucho", como en "La balada del café triste", sino cosas como "le hecho de menos", que es más suave y como en tercera persona. Ya nos atrevemos a todo.

RDL- Eso queda claro en "Aquí vivía yo": doble y muy abierto.

I- Es nuestro disco más largo, más trabajado y con más instrumentos. No estoy seguro de si gustará a la gente. Alejo Alberdi (ex Derribos Arias, productor de Aventuras de Kirlian) dice que le recuerda a Pink Floyd, y no precisamente los de Syd Barrett. Es curioso también que haya muchas canciones de despedida, como "Sic transit gloria mundi", y que estén todas compuestas antes de la decisión. Al final creo que el único concepto del disco es abusar de la mandolina (risas).

RDL- Cambiando de tema, la acusación más frecuente contra Le Mans ha sido siempre la misma: ñoños, pijos, cursis... ¿Os ha molestado mucho?

T- Seguramente cuando más ñoños hemos sido es cuando peor nos parecía. Sospecho que, por mi carácter, la primera vez que lo escuché debió molestarme mucho. Pero se pasa rápido.

I- A lo largo de nuestra carrera hemos tenido dos tipos de críticas: una que decía que éramos "como tomar café junto a la chimenea un día de lluvia" y otra que nos pintaba como "pijos que hacen música tonta". Las dos me parecen poco serias porque son estereotipos. Comprendo que se identifique suave y ñoño, pero yo he intentado hacer música alegre y me sale poco creíble. No sé muy bien porqué.

RDL- ¿Y si te pregunto la razón por que comenzaste a escribir canciones?

I- No podría dártela. Antonio Luque (Sr. Chinarro) dijo una vez que su motivación para componer era "la sensación de absurdo". Me pareció una respuesta genial. Además de eso, intento no ser demasiado consciente; me gustan los grupos intuitivos.

RDL- Otra cuestión delicada, ¿hay que tomarse vuestras letras con sentido del humor? Me refiero especialmente a esos personajes femeninos ("Zerbina", "Mi novela autobiográfica") tan imcompetentes y apáticos.

T- Qué pena que preguntes eso. Nuestro sentido del humor es evidente. Es que nosotros exageramos mucho, en la vida y en las letras, sobre todo las que tratan de angustia o pereza. Escucha "Ay, qué triste estoy" y lo verás muy claro. A Ibon le recuerda a "Estoy furioso, colérico y rabioso", una canción que canta Coco en Barrio Sésamo.

I- Es pura verborrea. Alguna gente nos toma demasiado en serio, incluso nos han llamado machistas por letras como la de "Oh Romeo, Romeo", que para nosotros es un esperpento. Prefiero resignarme antes que ir dando explicaciones.

T- Aun así, me identifico bastante con "Zerbina", no hace tanto que he comenzado a comprender el telediario.

RDL- Se supone que no tocáis en directo porque no lo pasáis bien, pero en el famoso concierto del BAM '94 había incluso risas sobre el escenario.

I- Yo en el BAM lo pasé fatal. Ahora pienso que no dar conciertos viene de no ensayar. Recuerdo que en la época de Aventuras de Kirlian, que ensayábamos todas las semanas, no me ponía nervioso.

T- Mira, por una vez, voy a explicarlo: Le Mans no actúa en directo porque Ibon es el único que sabe tocar. Yo me pierdo una vez y ya no me encuentro; a Peru le cuesta incluso recordar los títulos; y Jone pasa de cantar como una reina a ver una cucaracha en el suelo (esto es real) y tener que parar un concierto.

RDL- No me parece tan grave. Siempre habéis definido el amateurismo, la música como hobby... Anécdotas así tienen su encanto.

I- Para mí es una cuestión de independencia. Si estás es una compañía seria, y te pagan la comida y el alquiler del piso, te arriesgas a que te impongan un productor, y que te pase lo de Vainica Doble con "Carbono 14". Y no es eso. Tampoco me gusta la palabra "hobby" porque yo pienso en la música 24 horas al día.

T- Ya desde Aventuras de Kirlian nos dimos cuenta de lo que era vivir de la música. Un día nos llevaron a 'Cajón Desastre' y tuvimos que aguantar a Miriam Díaz Aroca entre un decorado espantoso donde habían colocado un bombo con nuestro nombre en naranja fosforito. Nos negábamos a tocar hasta que lo quitaran, y la señora de producción de DRO nos reñía. En esas condiciones, mejor tener un horario.

RDL- ¿Y qué os parece que el disco de Aventuras de Kirlian se tome como kilómetro cero del indie nacional? ¿Os sentís cómodos con la etiqueta?

T- Estamos muy orgullosos. Salió en plena explosión de grupos tipo La Coartada o La Guardia, cuando en España no había árbol donde ahorcarse.

I- Respecto a la etiqueta "indie", nosotros en el 87 éramos los fans número uno de Primal Scream, aunque Sarah Records nos importaba muy poco. Oíamos soul, dance, y de aquí nos gustaban Los Coyotes.

T- Pero nunca nos sentimos solos porque en San Sebastián, hablo del 84-85, había una escena muy fuerte.

I- El nivel de exigencia era tremendo. Si en tu segundo concierto repetías una canción, ya te acusaban de haberte estancado. El típico grupo "indie" que sólo conoce a los Pixies y Mudhoney no habría durado una semana.

T- Ibas a cualquier fiesta de tercero de BUP y tocaban Family, Pez, Duncan Dhu, La Vieja Escuela... Aunque nosotros grabamos primero, venían a vernos La Insidia y nos echábamos a temblar porque ellos eran mayores,

RDL- Para acabar, ¿qué os parecen grupos como Astrud, Nosoträsh o Los Fresones Rebeldes, donde ya se ha visto alguna influencia de Le Mans?

I- Uff, no sé. Pienso que a un fan típico de Los Fresones Rebeldes, Meteosat o Nosoträsh debemos de parecerle un grupo aburrido y tedioso. Quizá me hubieran gustado más hace diez años. O quizá lo que les inspira a ellos es el disco de Aventuras de Kirlian. En general, agradezco que les gustemos, los puedo escuchar y me agradan, pero nunca los pondría en casa. Además, esta ola que hay ahora de canciones simples, directas, volviendo un poco a "la movida", representan junto lo contrario de lo que hemos sido nosotros.